El precio del cobre registró una caída sostenida del 0,8 % en la Bolsa de Metales de Londres (LME) debido a un incremento pronunciado de inventarios almacenados en los depósitos oficiales de la bolsa, lo cual redujo temporalmente la presión compradora sobre el metal rojo. Esta caída ocurre en un contexto de menor actividad comercial, influenciada por el reciente Año Nuevo Lunar en China, el principal consumidor global de cobre, lo que ha moderado la demanda física en los mercados internacionales.
Los inventarios de cobre en la LME alcanzaron niveles no vistos en meses, generando una mayor liquidez de metal disponible para entrega que presiona los precios a la baja. Este fenómeno fue reforzado por incrementos simultáneos en otras bolsas relevantes como SHFE (China) y Comex, donde también se observó acumulación de existencias que supera las expectativas de operadores de mercado y analistas de commodities.
La caída del precio del cobre se da en un periodo en el que el metal había acumulado ganancias significativas tras un rally especulativo que impulsó los niveles de compra a inicios del año, especialmente por expectativas de demanda industrial y transiciones energéticas. Sin embargo, la corrección actual refleja el impacto directo de los inventarios globales sobre las expectativas de escasez, poniendo en evidencia la sensibilidad del mercado de metales base a las señales de oferta y demanda a corto plazo.
Este escenario influye también en las perspectivas de las grandes productoras y exportadoras de cobre en Perú y Chile, quienes monitorean la trayectoria de los precios en tiempo real para ajustar sus estrategias operativas y financieras. Analistas señalan que mientras persistan niveles elevados de inventario frente a una demanda que se recupera lentamente tras periodos festivos o desaceleraciones económicas, el precio del cobre podría experimentar volatilidad adicional en los próximos trimestres.