La actividad minera en el Perú continúa demostrando su relevancia económica tras generar significativas transferencias a favor de los gobiernos regionales y locales durante enero de 2026. Estos recursos provienen principalmente del canon, regalías y otros aportes vinculados a la explotación de recursos minerales.
Según el reporte, estas transferencias permiten financiar proyectos de inversión pública en diversas regiones del país, contribuyendo al desarrollo de infraestructura, educación, salud y servicios básicos, especialmente en zonas donde se concentra la actividad minera.
El impacto de estos recursos es clave para reducir brechas sociales y promover el crecimiento económico descentralizado. No obstante, especialistas señalan que aún existen desafíos en la gestión eficiente de estos fondos por parte de las autoridades locales.
En ese sentido, fortalecer la planificación y ejecución del gasto público se vuelve fundamental para maximizar los beneficios de las transferencias mineras y garantizar que estos recursos se traduzcan en mejoras reales para la población.