El precio del oro registró un ligero incremento en los mercados internacionales, impulsado por la incertidumbre geopolítica derivada del conflicto con Irán y la expectativa de la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). El oro al contado subió alrededor de 0,2 % hasta los US$ 5.012,80 por onza, mientras que los futuros también mostraron avances moderados.
La demanda de este metal precioso como activo refugio se ha fortalecido en medio de la guerra en Oriente Medio, que ya se extiende por varias semanas y ha generado inestabilidad en los mercados energéticos y financieros. Analistas señalan que el oro continúa encontrando soporte debido a la percepción de riesgo global, especialmente tras nuevos ataques en la región del Golfo.
Sin embargo, el potencial alcista del oro se ve limitado por el contexto monetario en Estados Unidos, donde los inversionistas esperan la próxima decisión de la Fed sobre las tasas de interés. El aumento de los precios del petróleo y la presión inflacionaria podrían reducir las probabilidades de recortes de tasas en el corto plazo, lo que tiende a restar atractivo al oro frente a otros activos.
En este escenario, el mercado se mantiene en equilibrio entre la demanda de refugio por la crisis geopolítica y las expectativas de política monetaria, generando un comportamiento moderado en el precio del oro. Los analistas prevén que la volatilidad continuará mientras persistan las tensiones en Oriente Medio y no haya claridad sobre la dirección de la política de la Fed.