Los precios del petróleo se dispararon en los mercados globales, acumulando un avance de más de 15 % desde el último viernes debido a la crisis bélica en Oriente Medio, donde los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán han afectado la producción y exportación de energía desde la región. Este incremento incluye al crudo Brent, que superó los US$ 82 por barril, alcanzando sus niveles más altos desde julio de 2024 ante la incertidumbre sobre el suministro mundial.
Según informes internacionales, la guerra ha causado interrupciones en las exportaciones energéticas de varios países productores clave del Golfo Pérsico al cerrarse rutas marítimas críticas como el estrecho de Hormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo global, elevando primas de riesgo y generando presión alcista en los precios de crudo y gas.
Este fuerte repunte de los precios energéticos se ha traducido simultáneamente en subidas de hasta 40 % en los precios del gas en Europa, reflejando el impacto de las tensiones geopolíticas sobre los mercados de commodities energéticos y alertando a economías dependientes de importaciones de energía.
Analistas y operadores advirtieron que si las hostilidades continúan sin una pronta resolución, la falta de suministro estable y el riesgo de mayores interrupciones a la logística energética podrían mantener las cotizaciones elevadas o incluso empujarlas aún más al alza, con efectos secundarios sobre la inflación global y los costos de combustibles en diversos países.