Las regiones de Tacna y Arequipa en el sur del Perú experimentaron un aumento significativo en la producción nacional de molibdeno durante 2025, según informes oficiales del Ministerio de Energía y Minas. Este incremento se dio gracias a la mayor actividad operativa de unidades mineras que extraen molibdeno como subproducto asociado a la producción de cobre, contribuyendo así a dinamizar la extracción de este metal estratégico utilizado en aleaciones de alta resistencia y aplicaciones industriales.
La producción total de molibdeno registrada en 2025 mostró un crecimiento interanual notable frente a los resultados de 2024, impulsada principalmente por la expansión de las operaciones en yacimientos ubicados en ambas regiones, que consolidaron su participación en la oferta nacional. Tacna destacó por mantener elevados niveles de recuperación de molibdeno mediante procesos metalúrgicos optimizados, mientras que Arequipa destacó por su integración con grandes unidades cupríferas que aumentaron su extracción de este mineral estratégico.
Analistas del sector señalan que el alza en la producción de molibdeno responde a ajustes operativos y mejores condiciones de mercado, especialmente por el fortalecimiento de la demanda de aleaciones de acero y componentes industriales que utilizan molibdeno para mejorar dureza y resistencia a la corrosión. Este escenario coloca al país en una posición favorable para incrementar su participación en mercados internacionales de molibdeno, sobre todo considerando la diversificación de su oferta minera más allá de los metales base tradicionales como el cobre y el zinc.
Pese al destaque positivo, el sector también enfrenta desafíos relacionados con la variabilidad de los precios internacionales del molibdeno y la necesidad de sostener inversiones en tecnología y procesos que aumenten la eficiencia de recuperación. Las autoridades regionales y mineras han señalado la importancia de mantener políticas que atraigan inversión y permitan la incorporación de valor agregado en la cadena productiva, consolidando así el crecimiento sostenible de este metal estratégico para 2026.