La inversión minera viene contribuyendo al crecimiento de la inversión privada en Perú durante 2026. Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), señaló que cerca de la mitad del crecimiento de la inversión privada estaría explicado por proyectos y operaciones mineras.
Gallardo identificó tres condiciones que, desde su perspectiva, son necesarias para impulsar nuevos proyectos mineros. La primera está relacionada con la agilización de trámites y una mayor dinámica de las entidades involucradas en la evaluación y autorización de iniciativas, entre ellas el Ministerio de Energía y Minas, el sector Ambiente y el Senace.
El segundo aspecto corresponde a la conflictividad social. El gerente general del IPE señaló que una mayor capacidad para convertir los recursos provenientes del canon y las regalías mineras en obras que reduzcan brechas podría contribuir a generar condiciones para nuevas inversiones en las regiones.
La tercera condición planteada es enfrentar la minería ilegal. Gallardo estimó que las exportaciones de oro procedente de la minería ilegal podrían alcanzar al menos US$16,000 millones durante 2026, lo que representaría un aumento de 40% frente al año anterior. Esta cifra corresponde a una estimación del IPE citada en la entrevista.
Respecto a las inversiones, Gallardo consideró alcanzable la meta de US$7,000 millones de inversión minera para 2026, siempre que se mantenga el ritmo de ejecución registrado durante el año. También señaló que alcanzar US$40,000 millones en cinco años requeriría un promedio de US$8,000 millones anuales.
Entre los proyectos mencionados como relevantes para alcanzar mayores niveles de inversión figuran Tía María, La Granja, Zafranal, Corani, Trapiche y Pampa del Pongo, además de inversiones adicionales en operaciones existentes como Antamina y Cerro Verde. El IPE vincula estas iniciativas con el potencial de crecimiento de la producción minera, particularmente de cobre.