El sector minero en el Perú concentra el 34% del consumo eléctrico nacional, posicionándose como uno de los principales usuarios de energía en el país y un actor clave dentro de la matriz energética.
Este alto nivel de consumo responde a la naturaleza intensiva de las operaciones mineras, que requieren grandes volúmenes de energía para procesos como extracción, procesamiento y transporte de minerales.
Sin embargo, el sector también viene liderando la adopción de energías renovables, impulsando proyectos que incorporan fuentes limpias como la energía solar y eólica dentro de sus operaciones.
Este avance refleja un compromiso creciente con la sostenibilidad, buscando reducir la huella de carbono y alinearse con estándares ambientales internacionales en un contexto de transición energética global.
En este escenario, la minería no solo destaca por su consumo energético, sino también por su rol en la transformación hacia un modelo más eficiente y sostenible en el uso de recursos energéticos.